Enviar emails en frío está mal visto, pero es algo que todos hemos hecho alguna vez y que yo, personalmente, recomiendo (siempre eligiendo a quién se escribe y no a diestro y siniestro).

Cuando empiezas un negocio sin mucho presupuesto y no tienes contactos para validar tu idea, para empezar a vender... necesitas el boca a boca sí, pero para que eso suceda necesitas a tus primeros clientes y, por desgracia, estos nunca llegan solos.

Hay que abrir conversaciones (abrir conversaciones recuerda) y el error número #1 que comete la gente es:

Hola, soy tal. Este es mi negocio. Aquí tienes mi calendly. Reunánomos. Ya.
No hay mayor falta de respeto que menospreciar el tiempo de los demás.

Cuando escribimos a alguien en frío tenemos que asegurarnos (o creer estarlo) que esa persona necesita lo que vendemos.

Te pongo un ejemplo como si fuera de otro, pero en realidad es mío real de hace poquito:

  • Si yo hago campañas de marketing en newsletters se lo ofreceré a directores de marketing que les pueda venir bien para probar otro canal o,
  • a founders/makers que tienen un SaaS que están más acostumbradas a este tipo de campañas.
  • Si pruebo y veo que un grupo de estos dos no me responde o no les interesa, inmediatamente cambio de target y voy a otro. Si veo que un 20% me responde sigo con ese grupo.
  • PD: también puedo cambiar el mensaje sí... pero si en un grupo no interesa a nadie y en otro a 1 de cada 5 está claro que el mensaje no es el problema.

¿Y por qué te cuento todo esto?

Porque ayer recibí un email que me gustó y casi le contesto. Te voy a contar por qué no lo hice.

This post is for subscribers only

Already have an account? Sign in.

Analicemos este email.

No esta nada mal.