Hace poco he descubierto a varias personas (de norte américa) que cobran desde 20 mil euros para arriba por una promo en su canal de YouTube o en su newsletter.

Lo primero que se me viene a la cabeza al ver esos números es: ¡joder qué caro!

Pero luego te paras a ver los resultados y su propuesta y ves que han empujado a empresas a facturar 6 cifras al mes.

Visto así, me parece hasta barato.

¿Qué te quiero decir con esto?

Que el precio depende del valor que obtenga la persona que lo paga y que no todo el mundo puede ser nuestro cliente.

  • Si la propuesta no encaja con el precio no vas a vender.
  • Si la propuesta es demasiado atractiva y el precio muy bajo, van a desconfiar.

A mí me banearon en TikTok Ads por poner un anuncio diciendo que había creado un MBA gratis. Y lo peor es que se quedaron con 300 € de saldo que tenía en el monedero para invertir.

Me catalogaron como "oferta financiera demasiado buena para ser verdad".

La cara de ... que se me quedó.

En fin.

A lo que íbamos.

Cuando ponemos el precio solemos ponerlo demasiado bajo, sobre todo al comenzar. El síndrome del impostor haciendo de las suyas nos hace trabajar casi gratis. Y, por otro lado, hay un grupo de gente que empieza con el precio demasiado alto porque así se lo recomendaron en la escuela de los high-tickets.

👉 Si el precio no es el correcto = no vas a vender.

Si el cliente va a ingresar más dinero contigo, si va a tener más tiempo libre, o se va a partir el pecho de risa, te va a pagar lo que le pidas siempre que sea inferior a lo que va a obtener.

Así de simple.

Si el cliente ingresa 1000 y recibe poco valor a cambio, no va a repetir.

Y si el cliente no repite no hay negocio.

Porque captar nuevos clientes es carisisisimo. Sobre todo hoy.

¿Qué debes hacer entonces?

  1. Pones el precio
  2. Analizas objeciones
  3. Te aseguras de ofrecerlo a la persona adecuada
  4. Modificas precio
  5. Observas resultados

¿Sigues vendiendo y cobras más? Eso es que empezaste cobrando poco.

¿No vendías y sigues sin vender? Añade más valor a tu propuesta o hazlo de forma más clara. Y, por último, si nada funciona, baja el precio y revisa si era eso.

Recuerda: el precio nunca es estático (y siempre debes optimizarlo porque influye directamente en tu facturación y, más importante aun, en tu beneficio).

Te dejo por aquí dos clases de regalo para más info sobre este tema:

Un abrazo.

Mario.

Barato o caro.

Qué define cada cosa.