Desde el 3 de marzo no paro de ver a gente haciendo RT a este post:

Los principales medios de tecnología están cayendo a un ritmo que da miedo y los motivos os los podéis imaginar: las redes sociales no mandan tráfico para retener al usuario, Google no manda tráfico para retener al usuario, los LLM no mandan tráfico fuera para retener al usuario...
Y entre tanta retención los que intentamos emprender nos encontramos con un muro detrás de otro.
Pero lo que quiero contarte hoy no va del apocalipsis digital, de eso os hablará, el 17 de marzo, Ignacio Arriaga, aquí.
Lo que quiero es hacer una reflexión: los negocios digitales no duran toda la vida.
Hay emprendedores que no paran de invertir, reinvertir, y no se quedan nada, (yo mismo hice esto durante años, desde 2012 a 2018)... y cuando llega un cambio como el que estamos viviendo no les queda nada en sus bolsillos después de años petándolo por Internet.
¿De qué sirve entonces lo que estamos haciendo si no nos queda nada?
Mi consejo es que dejéis de pensar en los negocios como si no tuvieran fin y, cuando podáis, venderlos a un tercero y recoger años de liquidez por adelantado.
No es fácil, pero se puede hacer. Échale un ojo a Flippa, Wevendy, TrustMRR... si facturas más de 1M busca boutiques de M&A como Bondo, etc. Si tú no conoces a la persona que te pueda comprar, tal vez otro sí lo tenga a un toque de distancia.
Si quieres saber más, aquí te dejo el paso a paso sobre cómo yo vendí mi empresa por 7 cifras.
Un abrazo.
Mario.
Negocios infinitos.
No existen.